El Movimiento Regeneración Nacional (Morena) surgió formalmente como partido político en 2014, pero su historia comenzó años antes, al calor de un profundo descontento social con la política tradicional. Morena nació como un movimiento ciudadano impulsado por Andrés Manuel López Obrador y miles de personas que sentían que las instituciones habían dejado de representar a la mayoría. No fue concebido únicamente como un partido, sino como una causa colectiva que buscaba recuperar la política como herramienta de cambio social.
Desde sus primeros años, Morena se construyó en plazas públicas, asambleas comunitarias y recorridos por todo el país. Su fuerza inicial no estuvo en las estructuras formales, sino en la cercanía con la gente, en el discurso contra la corrupción y en la promesa de poner a los sectores históricamente marginados en el centro de la vida pública. Para muchos de sus militantes, Morena representó una ruptura emocional con el pasado: la posibilidad de empezar de nuevo.
El movimiento atrajo a perfiles diversos: activistas sociales, académicos, sindicalistas, jóvenes y políticos provenientes de otras fuerzas. Esa diversidad fue una de sus mayores fortalezas, pero también una fuente constante de tensiones internas. Morena creció rápido, aprendiendo sobre la marcha a convertirse en partido, a competir electoralmente y a gobernar. En 2018, con el triunfo presidencial de López Obrador, Morena pasó de ser oposición a convertirse en la fuerza política dominante del país en tiempo récord.
Desde el poder, Morena ha buscado impulsar una agenda centrada en la austeridad, el combate a la corrupción, la ampliación de programas sociales y una redefinición del papel del Estado. Sus gobiernos han despertado adhesiones profundas y críticas intensas, reflejo de una sociedad polarizada y de un proyecto político que no deja indiferente. Para sus simpatizantes, Morena encarna una transformación histórica; para sus detractores, un experimento lleno de riesgos.
Más allá de las coyunturas, Morena conserva un rasgo humano distintivo: la idea de que la política debe volver a tener sentido moral. Sus bases suelen hablar de dignidad, justicia social y regeneración ética, conceptos que explican por qué el partido se convirtió en identidad para millones de personas en tan poco tiempo.
La historia de Morena sigue escribiéndose. Es la historia de un movimiento que nació desde abajo, llegó al poder y ahora enfrenta el reto más complejo: demostrar que la transformación prometida puede sostenerse en el tiempo sin perder su vínculo con la gente que le dio origen.
“Por el bien de todos, primero los pobres”
“No puede haber gobierno rico con pueblo pobre”
“La austeridad no es un fin, es una herramienta de justicia”
“La transformación es política, pero también ética”
“Morena es organización y territorio, no solo elecciones”
Obtiene registro ante el INE y se integra formalmente al sistema electoral mexicano.
Gana la presidencia y controla el Congreso, reconfigurando el poder político nacional.
Impulsa programas universales y elimina intermediación en transferencias públicas.
Retiene la presidencia y mayorías clave, consolidando su posición dominante nacional.
Se implementaron pensiones universales para adultos mayores y apoyos directos a jóvenes y personas con discapacidad, eliminando intermediarios y estableciendo transferencias monetarias como eje central de la política social.
Morena impulsó cambios legales y administrativos para fortalecer a Pemex y CFE, priorizando el control estatal en energía y limitando la participación privada en sectores estratégicos.
Se redujeron salarios de altos funcionarios, se eliminaron fideicomisos y se centralizó el gasto público bajo criterios de austeridad y control presupuestal.
Morena consolidó gobiernos en la mayoría de estados, municipios y congresos locales, estableciendo un nuevo mapa político con predominio de un solo partido a nivel nacional.
De acuerdo con mediciones oficiales, aumentó el ingreso laboral real y disminuyó la pobreza laboral, asociada al alza del salario mínimo y transferencias directas.
Se aprobaron aumentos consecutivos por arriba de la inflación, recuperando poder adquisitivo y estableciendo un nuevo piso salarial nacional.
Programas como pensión para adultos mayores y apoyos a discapacidad se consolidaron como derechos de cobertura nacional.
Morena logró mayorías legislativas y gubernaturas, alterando de forma duradera el equilibrio del sistema político mexicano.
La bancada de Morena aprobó la creación de la Guardia Nacional como nuevo cuerpo de seguridad con mando civil adscrito al Ejecutivo federal.
Se respaldó la reforma constitucional que elevó a rango constitucional la pensión para adultos mayores y apoyos sociales.
Morena impulsó la extinción de fideicomisos con el argumento de centralizar recursos y aumentar control presupuestal del Estado.
La mayoría legislativa aprobó cambios para combatir nepotismo, corrupción y reorganizar la carrera judicial.