El Partido Acción Nacional (PAN) nació el 16 de septiembre de 1939, en un México marcado por tensiones políticas y profundas desigualdades. Surgió como un esfuerzo ciudadano encabezado por Manuel Gómez Morin y un grupo de intelectuales, profesionistas y líderes sociales que compartían una misma convicción: el país necesitaba una oposición responsable, formada y honesta, capaz de defender la legalidad y promover la participación cívica. El PAN no nació de un caudillo ni de una lucha armada, sino de la reflexión colectiva y del deseo de construir instituciones más sólidas.
A lo largo de su historia, el partido se ha definido por valores que han permanecido constantes: la dignidad de la persona, el Estado de derecho, la libertad individual y la responsabilidad ética en la vida pública. Durante décadas, Acción Nacional fue una oposición perseverante, muchas veces minoritaria, que defendió la democracia en tiempos en los que disentir implicaba costos personales y profesionales. Sus primeros líderes —Gómez Morin, Efraín González Luna, Adolfo Christlieb Ibarrola— construyeron una tradición política basada en la argumentación, el civismo y la formación doctrinaria.
El PAN también tiene un lado profundamente humano: está hecho de voluntarios, jóvenes estudiantes, profesionistas y familias enteras que han encontrado en el partido un espacio de participación y comunidad. Muchos de sus militantes recuerdan que sus primeras experiencias políticas ocurrieron en reuniones vecinales, brigadas de formación o congresos juveniles donde aprendieron debate, servicio y responsabilidad social.
Con el tiempo, el partido pasó de ser una voz minoritaria a convertirse en una alternativa real de gobierno. En 2000, con Vicente Fox, el PAN encabezó la transición democrática que puso fin a más de siete décadas de hegemonía política. Más tarde, en 2006, con Felipe Calderón, consolidó su presencia como una fuerza nacional con capacidad de gobernar y tomar decisiones de alto impacto. En distintos estados y municipios del país ha impulsado políticas de transparencia, participación ciudadana, competitividad económica y fortalecimiento institucional.
Sin embargo, su trayectoria también incluye momentos de autocrítica, tensiones internas y procesos de renovación, reflejo de una organización viva que sigue adaptándose a los desafíos del país. Hoy el PAN se reconoce como un partido que busca equilibrar su tradición histórica con nuevas causas sociales: derechos humanos, anticorrupción, economía familiar, medio ambiente y participación juvenil.
La historia de Acción Nacional es, en esencia, la historia de miles de mujeres y hombres que han creído que la democracia se construye todos los días y que el servicio público debe ejercerse con principios, preparación y profundo amor por México.
“La democracia no se recibe: se conquista cada día.”
“El poder sólo tiene sentido cuando sirve al ciudadano.”
“La alternancia no es un premio; es una responsabilidad histórica.”
“Defender la ley es defender la libertad de todos.”
“México exige instituciones fuertes, no voluntades únicas.”
Nacimiento del partido como alternativa cívica frente al poder hegemónico posrevolucionario.
Ruffo Appel triunfa en Baja California, marcando un quiebre en el sistema político dominante.
Vicente Fox rompe 71 años de hegemonía y abre la transición democrática contemporánea.
Felipe Calderón consolida al PAN como fuerza capaz de gobernar a nivel nacional.
Durante el gobierno de Vicente Fox se fortalecieron instituciones reguladoras, se impulsó la competencia en sectores estratégicos y se consolidó la autonomía del Banco de México, creando un entorno más estable para la inversión nacional y extranjera.
Bajo la administración de Felipe Calderón se impulsó la transición hacia el sistema penal acusatorio, modernizando la justicia mexicana, introduciendo juicios orales y promoviendo mayor transparencia y garantías procesales para los ciudadanos.
El PAN consolidó una de las mayores inversiones en autopistas, carreteras y nodos logísticos en décadas, mejorando conectividad regional, competitividad económica y movilidad social en varios estados del país.
Se ampliaron programas como Oportunidades (antes Progresa) y se fortaleció la red de protección social con apoyos focalizados, combinando políticas sociales con incentivos educativos y de salud para combatir la pobreza estructural.
El PAN mantuvo una oposición ética y programática durante más de seis décadas, defendiendo el voto limpio, el federalismo y la legalidad, contribuyendo gradualmente al pluralismo político que hizo posible la transición democrática.
Con la victoria de Baja California en 1989 y múltiples municipios clave, el PAN demostró viabilidad de gobierno, impulsó administraciones más técnicas y abrió espacios que rompieron el monopolio político a nivel local.
La llegada de Vicente Fox marcó la primera alternancia en la presidencia, un parteaguas histórico que consolidó el voto ciudadano como mecanismo efectivo de cambio político y fortaleció la legitimidad democrática del país.
El PAN promovió las reformas que llevaron a México de un modelo inquisitivo a uno acusatorio y oral, modernizando la justicia, fortaleciendo derechos procesales y mejorando la transparencia institucional en el país.
El PAN apoyó la creación de un IFE más autónomo, nuevas reglas de competencia y un sistema más equitativo, sentando las bases para elecciones con mayor independencia respecto del gobierno federal.
Legisladores panistas impulsaron cambios para fortalecer a Pemex, permitir mayor transparencia operativa y ampliar esquemas de inversión sin privatizar la empresa, buscando mejorar eficiencia y competitividad.
Los legisladores panistas apoyaron el servicio profesional docente, evaluaciones obligatorias y el fortalecimiento institucional para mejorar la calidad educativa y limitar injerencias sindicales en la asignación de plazas.
El PAN respaldó la apertura del sector, la creación del IFT y medidas contra monopolios, favoreciendo competencia, expansión de servicios digitales y reducción de barreras de entrada para nuevos operadores.