Clara Marina Brugada Molina nació el 12 de agosto de 1963 en la Ciudad de México, en una familia de origen humilde donde el esfuerzo cotidiano y la solidaridad eran valores centrales. Desde joven aprendió que la política no solo se piensa, sino que se camina: en calles, barrios y comunidades donde los problemas son reales y urgentes. Esa cercanía temprana con la vida popular marcó su forma de entender el servicio público.
Su formación académica estuvo ligada a esa vocación social. Estudió Economía en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), donde se interesó por el desarrollo urbano, la desigualdad y la organización comunitaria. Durante sus años universitarios participó activamente en movimientos sociales y vecinales, convencida de que la transformación comienza desde lo local. Más que una carrera tradicional, la academia fue para ella una herramienta para comprender mejor el territorio que ya conocía desde la práctica.
En el plano personal, Clara Brugada ha mantenido una vida discreta. Es madre y ha construido su trayectoria combinando responsabilidades familiares con una intensa actividad pública. Quienes la conocen destacan su carácter firme, su disciplina y una sensibilidad particular para escuchar a la gente común. No es una figura de discursos grandilocuentes, sino de trabajo constante y presencia permanente en las colonias.
Su carrera política se desarrolló principalmente en Iztapalapa, una de las alcaldías más grandes y complejas del país. Como Jefa Delegacional y posteriormente Alcaldesa, impulsó un modelo de gobierno basado en la participación ciudadana, el fortalecimiento del espacio público y la atención directa a las comunidades. Proyectos como las Utopías, espacios integrales de cultura, deporte y bienestar, se convirtieron en un sello de su gestión y en un referente de política social a nivel nacional.
Más adelante, su trabajo territorial la proyectó a escenarios de mayor responsabilidad. Su estilo se caracteriza por la cercanía, la organización colectiva y una convicción profunda de que la ciudad debe construirse desde abajo, con las personas como protagonistas. Clara Brugada representa una forma de hacer política anclada en el barrio, en la escucha cotidiana y en la constancia más que en la espectacularidad.
La historia de Clara Brugada es la de una mujer que hizo del territorio su escuela y de la comunidad su principal causa, convencida de que el cambio verdadero se logra cuando el gobierno se parece a la gente a la que sirve.
“El territorio es el punto de partida de la justicia social.”
“La seguridad también se construye con comunidad y derechos.”
“Gobernar es transformar la vida cotidiana de los barrios.”
“La política social debe verse y sentirse en el espacio público.”
“La ciudad se cambia desde abajo, con la gente.”
Impulsó agendas sociales y de derechos desde el ámbito legislativo local.
Implementó políticas de atención barrial y programas sociales de proximidad territorial.
Participó en trabajos legislativos vinculados a desarrollo social y políticas urbanas.
Consolidó un modelo de gobierno comunitario con fuerte inversión en infraestructura social.
Creó y expandió las UTOPÍAS como centros integrales con deporte, cultura, salud y cuidados, con cobertura territorial y uso intensivo del espacio público.
Impulsó obras de iluminación, parques, movilidad local y equipamiento urbano en colonias prioritarias, con impactos visibles en convivencia y uso comunitario.
Implementó casas de día, apoyos a jefas de familia y servicios comunitarios de cuidados, integrando la perspectiva de género en la gestión local.
Institucionalizó mecanismos de participación vecinal para definir prioridades de obra y programas, fortaleciendo gobernabilidad y ejecución continua.
Creó y puso en operación una red de UTOPÍAS en Iztapalapa, espacios integrales con deporte, cultura, salud y cuidados, hoy funcionando y con infraestructura permanente, lo que consolidó un modelo replicable de política social territorial.
Ejecutó obras masivas de iluminación, parques, senderos seguros y equipamiento urbano en colonias prioritarias, visibles y en uso, fortaleciendo convivencia comunitaria y presencia institucional en zonas marginadas.
Implementó casas de día, apoyos a mujeres cuidadoras y servicios comunitarios de atención, con operación permanente y cobertura territorial, integrando el cuidado como componente estructural de la política social.
Institucionalizó mecanismos de participación vecinal para definir obras y programas, con procesos documentados y resultados ejecutados, fortaleciendo gobernabilidad local y continuidad administrativa.
Sentido: A FAVOR (iniciativa promovida)
Como diputada federal impulsó la iniciativa que dio origen a la LGDS, aprobada por unanimidad, estableciendo derechos sociales como política de Estado, lo que revela una prioridad estructural por la institucionalización de la política social y la redistribución mediante ley.
Postura pública: EN CONTRA
Se manifestó públicamente contra la apertura del sector energético y la privatización de Pemex, mostrando una postura consistente a favor del control estatal en sectores estratégicos y la soberanía energética.
Sentido: A FAVOR (votación formal)
Votó a favor del dictamen final de la Constitución de la CDMX como diputada constituyente, respaldando un modelo garantista con derechos sociales y participación ciudadana, perfilando una visión de Estado activo y orientado a la ampliación de derechos.
Postura pública: A FAVOR
Respaldó públicamente la reforma judicial impulsada por Morena y el Ejecutivo, lo que revela alineación con la agenda de transformación institucional y una prioridad en el combate a prácticas internas de corrupción y nepotismo.